2

DO (via, camino)

txarli | Personal | Monday May 21 2007

Tras pasar la mayor parte de mi vida dando tumbos, creo es el momento de cambiar/modificar el rumbo.

El punto critico que me toca revisar es “el desgano”. Con el correr de los años este resulta ser uno de los mecanismos mas arraigados, pasan los años, pasan las tareas y siempre sucede lo mismo, llega el punto en el que me aburro, me hastío, y dependiendo de la tarea, este punto esta mas o menos cerca de la línea de partida.

Comentando este tema con varios amigos, puedo vislumbrar algo que tal vez no tenia demasiado claro, puede que este sea un mal de los tiempos. Casi todos mis amigos en un aspecto u otro repiten este mecanismo que estoy describiendo, a todos les pasa que son “asaltados” por un sentimiento (o sensación) de angustia, ninguno tiene muy claro en realidad de donde es que sale este sentimiento, pero ahí esta, agazapado, espiando, para en el momento menos oportuno saltar encima de la víctima sin ningún tipo de piedad.

Por suerte en mi caso, están los valores y los proyectos personales, afortunadamente estos carecen de fecha de caducidad. nunca dejo de tener ganas de ver como crecen mis hijos.

Tengo ganas de comenzar una nueva etapa, de seguir un camino con corazón, este es el punto critico de toda esta movida, cuando hace unos cuantos años comencé a leer los textos de castaneda, entendí por primera vez cual era la diferencia entre un camino (a secas) y un camino con corazón, a medida que fueron pasando los años, esta visión tan clara se fue diluyendo, absorbidos por el día a día, que impide que le prestemos atención a las cosas que realmente son importantes, lo urgente pasa a tener mas importancia que lo importante, y así de a poco, nos centramos en ver solamente lo urgente, y lo urgente, en general, no nos hace felices, no nos hace bien, solo es “lo urgente”, ahi esta el quid de la cuestión, es necesario modificar este comportamiento sistemático, para “re-enfocarnos” para volver a prestarle atención a lo importante, según don Juan, seguir un camino con corazón, podar de nuestra vida los derroches innecesario de energía, ojo que al decir energía, no me refiero a algo cósmico e intangible, me refiero concretamente a la atención/tiempo que uno le dedica a las cosas.

Para los japoneses fue el bushido, para los yaquis el camino del guerrero, para los budistas la vía para llegar al nirvana, no importa mucho el nombre, la misma dinámica se representa en todas las culturas, y esta reflejada en multitud de textos, hay cantidad de guías practicas para acceder a esta vía, y posiblemente caminar por este sendero sea lo unico que le acabe dando un sentido a la estancia en este mundo loooco loco loco loco (esto va con voz de capusotto)

Nosotros, occidentales y formateados al mango, no podemos imaginar el sentido que tenia el seppuku para un samurai, y enseguida nos empeñamos en ponerle una etiqueta, brutal, suicida, demente, pecado mortal. el punto que no tenemos en cuenta es como cambiaron los valores sociales, como la entrega y la responsabilidad. (y ojo que en este caso responsabilidad no tiene nada que ver con levantarse temprano, llegar a hora al laburo y que no se te olvide nada) desaparecieron de nuestras vidas y me refiero a la verdadera responsabilidad de tomarse la vida enserio, de vivir con un objetivo claro y concreto, de no
temer, el samurai tenia bien claro que la muerte no era mas que el comienzo, acostumbrado a vivir con la muerte a su costado, y sin temor de que esta lo alcanzara, cada segundo de vida era vital. la consciencia puesta en el presente, constantemente, es lo que a mi modesto entender, cambia radicalmente la visión y percepción del mundo.

Vivimos en un mundo en el que es mas fácil quedarse sentado o acostado, lamentándose del triste destino que nos toco, sin caer en la cuenta de que el destino es un camino que vamos construyendo dia a dia, con nuestra propia voluntad, tal vez si en lugar de estar tan enfocados en pasado y futuro hiciéramos lo propio con el tiempo presente (que al fin y al cabo es el único que cuenta) no caeríamos en esta trampa tan dañina, hace un tiempo mi maestro de Aikido ilustraba esto mismo con el siguiente ejemplo, cuando un zorro va a atacar a un conejo, el conejo, no se pone a pensar “uhh que hijo de puta este zorro, mira como me viene a joder la vida, porque será que me esta pasando esto, yo que fui tan buen conejo, yo que no jodo a nadie, porque me estará pasando esto a mi, como podré librarme de ser engullido por este zorro, que pasara cuando este a salvo”. el conejo entra automáticamente en acción, pone en marcha su mecanismo físico dedicando un 100% de su esfuerzo, y si hay alguna posibilidad de escapar de las fauces del zorro, esta es la única vía. la acción.

Los animales, estos seres que nosotros creemos inferiores, tienen las respuestas a los problemas filosóficos y sociales mas difíciles de desentrañar para nosotros en realidad, todo es mucho mas fácil, pero enredamos y no lo vemos. el zorro no es malo, por querer comerse al conejo, y el conejo no es cobarde por escaparse, estos juicios de valores son el lastre mas pesado que tenemos en nuestra vida cotidiana, estos lastres son los que nos hacen estar llenos de mordiscones de zorro.

Escribo esto, como un recordatorio personal, porque mantener este compromiso además de ser una tarea difícil y de todos los días pone a mi ego en posición de defensa, y como el es quien maneja casi todo el tiempo, en cuanto puede, me hace mirar para otro lado, y me encuentro nuevamente en el sofá lamentándome por lo injusto que es el universo conmigo, el sabe, que si logro mantener esto por mucho tiempo, finalmente va a terminar relegado.

Soy consciente de que este es un camino de toda una vida, y el secreto del éxito es nunca rendirse, afrontarlo con un compromiso total, día a día. un camino de toda la vida, comienza con un primer paso.

Sólo como guerrero puede uno soportar el camino del conocimiento. Un guerrero no puede quejarse ni lamentar nada. Su vida es un desafío interminable, y no hay modo de que los desafíos sean buenos o malos. Los desafíos son simplemente desafíos. La diferencia básica entre un hombre común y un guerrero es que un guerrero toma todo como un desafío, mientras un hombre ordinario toma todo como bendición o maldición.

Carlos Castaneda, Relatos de poder.

txarli