líneas
txarli | Personal | Tuesday June 5 2007Hace un tiempo que estoy pensando en la representación de 2 líneas, que inicialmente tienen un ángulo de separación casi imperceptible, alentado por mi maestro de Aikido, quien me empuja a interesarme (entre otras cosas) por la geometría, me detengo en el siguiente concepto, que voy a intentar desarrollar.
Creo que lo mejor para ilustrar esto sea un dibujito.

Estas dos líneas aparentemente paralelas (para el ojo de la mayoría de los humanos) en realidad no lo son, la línea de abajo tiene una inclinación de 0,015 grados.
Y este es el punto sobre el que me interesa profundizar, cabe la posibilidad que algún ojo particularmente afinado, detecte la leve inclinación que tiene la linea inferior, pero en la gran mayoría de los casos, esta delicadísima inclinación pasa totalmente desapercibida.
Entonces, podría, intentar hacer una analogía, cruzar este ejemplo geométrico con una situación de la vida cotidiana. Tomamos una decisión, y en este corto período de tiempo, no hay (para la mayoría de los humanos) una consciencia de como esta decisión va, a largo plazo, a modificar, incluso radicalmente, varios aspectos de nuestra vida.
En el caso del ejemplo de las líneas, el primer gráfico, podría relacionarse con el momento de la toma de decisiones, un periodo relativamente corto, que nos permite ver solamente un fragmento inicial de la línea, ¿pero qué pasa si analizamos esa misma acción/línea a largo plazo?
Pasaría algo como esto.

Ahora si, ya se puede apreciar una diferencia, la mayoría de los humanos podemos distinguir claramente que estas 2 líneas no son paralelas.
¿y que tiene esto que ver con las decisiones? yo creo que mucho, tenemos la tendencia a no tomarnos las cosas muy enserio, a minimizar la importancia de las acciones que ejecutamos día a día, y esto está, en gran parte, influenciado por los inputs terribles que sufrimos desde que somos niños. Vemos un personaje animado cayendo por un acantilado, o explotando entre dinamitas marca ACME, y segundos después, no pasó nada, ya está como nuevo, con los pelos de color marrón y peinado, persiguiendo al pajarraco como si no hubiera pasado nada.
Esto mismo, con el tiempo, se va refinando, vemos “héroes” en las películas que se pelean contra todos los que rayen, esquivan balas, atrapan flechas con los dientes, y todo sin que se les corra la capa de 5mm de maquillaje que tienen, porque claro, ni siquiera sudan.
En nuestra actitud irresponsable, no nos detenemos a pensar o a analizar, cuanto de este adoctrinamiento de lo irreal, modifica radicalmente la manera en la que interactuamos con el entorno, y eso que no pienso entrar (al menos hoy) en el punto del trastornadisimo concepto del “héroe”, solo me interesa seguir delirando sobre acciones y decisiones, y como estas acaban modificando (aunque no lo creamos) nuestra vida.
Tal vez si adiestráramos nuestro ojo, nos seria posible tomar consciencia de los efectos a largo plazo, que tienen cada una de las decisiones, aparentemente triviales, que tomamos día a día. Este siglo en el que estamos viviendo, trae de regalo el concepto de la inmediatez, todo tiene que ser YA, todo tiene que ser rápido, ahora, instantáneo, veloz, y si recordamos el primer gráfico, y lo comparamos con este concepto, podremos entender algunas cosas, ok, todo es muy rápido, pero el precio que se paga por vivir en una superficialidad constante, sin profundizar, es altísimo.
“mi maestro me decía, cuando el universo me ofrece la oportunidad de escoger un camino, yo siempre elijo el mismo, por un lado, con esto no genero demasiado desorden en el universo, ya que el sabe que siempre estoy caminando hacia el mismo lugar, y por otro lado me permite profundizar cada vez mas, sobre aquello que en su momento elegí ” dicho de otra forma, si tienes un lugar con miles de hilos que salen de una pared, con miles de colores diferentes, y te asalta la intención de mirarlos a todos, finalmente no tendrás mas que una visión muy acotada y parcial de cada uno de estos colores, y posiblemente no recuerdes bien a ninguno de ellos pasado un tiempo, sin embargo, si escoges un color, y comienzas a tirar de el, veras (por ej.) blanco, blanco, blanco… durante mucho tiempo, y terminaras integrándote profundamente con el blanco y esta profundización real, este compromiso con el blanco acabara sorprendiéndote, ya que un día este mismo hilo que durante tanto tiempo fue blanco, comenzara a traer a toda la gama cromática, y podrás tener una visión profunda y con gran consciencia de cada uno de estos colores.
Decisiones, responsabilidad, visión, son muchos conceptos, que aparentemente, caen en el terreno de lo subjetivo, pero no hay realmente mucha subjetividad en todo esto. Cada una de nuestras decisiones, hasta las más insignificantes, tienen una acción modificadora directa en nuestro timeline personal, y va a pasar mucho tiempo, hasta que podamos en una retrospectiva, analizar cuales fueron estas modificaciones, y cuanto más tiempo pasa, más difícil es revertir las decisiones incorrectas.
Cuando corrijamos este rumbo hacia un timeline más consciente, relacionado íntimamente con lo interno, con lo espiritual, poco a poco todo irá tomando sentido, ya que el sentido de esta vida es, ciertamente, el intercambio y las relaciones entre los seres humanos, y cuando nos relacionamos con otros, con consciencia de lo espiritual son muy distintos los lazos que se establecen.
Cada decisión cuenta, por tonta o intrascendente que parezca, y el trabajo de tomar cada una de ellas con una profunda responsabilidad, ya es de por si, un trabajo que desata consciencia, que nos obliga a replantearnos constantemente la forma en la que interactuamos con el mundo y los seres que lo habitan.